HistoÌricamente, educacioÌn es fundamento y apropiacioÌn cultural del mundo, como tambieÌn, tiempo vivido en el porvenir de la naturaleza humana. Con ella, se forman y se diferencian las relaciones interpersonales y las condiciones en las que es expresado el lenguaje en comunidad. Desde esta perspectiva, se puede considerar el concepto de educacioÌn concebido etimoloÌgicamente por los griegos bajo el vocablo phyo derivado de verbo physis que significa llegar a ser, producir engendrar o hacer crecer. Asimismo, bajo este roÌtulo, se hace evidente la afinidad establecida entre physis y paideia, devenidas educacioÌn y saber, y en tanto, saber es condicioÌn que se hace humanidad y educacioÌn, institucioÌn se vuelve pedagogiÌa en torno al fundamento del ser que, en siÌ misma, se puede implementar como criterio para el deber ser. En estas relaciones, se expone ademaÌs el logos como dispositivo de pensamiento en el sistema educativo, con el que, tambieÌn se puede determinar el discurso que se halla vinculado tanto al fundamento intersubjetivo como a la forma de representacioÌn en los adolescentes que, con frecuencia, se hace impronta linguÌiÌstica capaz de ocasionar formas de representacioÌn y percepcioÌn simboÌlica, las cuales constituyen mediante el propio discurso el sistema de significacioÌn que le |