constituidos de acuerdo a un mismo esquema, sin importar la apariencia del individuo: ya sea un ser humano o no-humano, visible o no-visible. El Ser, como 'cuerpo de los afectos', se inscribe en un entorno que se fundamenta en un 'cuerpo orgánico'; es decir que el cosmos se maneja en la conjunción de ambos, lo que asegura su totalidad. |